jueves, 28 de noviembre de 2024

DOMINGO IV


Evangelio según San Lucas 1, 39-45

En aquellos mismos días, María se levantó y se puso en camino de prisa hacia la montaña, a un a ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.

Aconteció que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y, levantando la voz, exclamó:

«¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!
 ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? 

Pues, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. 

Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá».

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